1916 Original: está basada en el olor cítrico de frutos ligeramente verdes, tales como la bergamota, limón, naranja y mandarina, de gran volatilidad y frescor, modificados por el natural y agreste olor de romero y lavanda, todo ello sostenido por una delicada nota de azahar rosada, para terminar en un fondo balsámico muy suave y agradable. Sensaciones de una gran belleza que nos producen deleite estético y bienestar físico. El compositor de perfume intenta evocar, expresar y fijar en una fragancia algunos de esos momentos privilegiados. Pero un perfume de calidad no es la simple copia de un olor ya existente sino una creación original, una composición compleja de aromas destinada a hacernos soñar.