Un cuenco con la esencia más pura y ancestral del Tíbet. El Cuenco 7 Metales Sin Pulir es una pieza única, elaborada artesanalmente con una aleación sagrada de mercurio, estaño, plomo, hierro, cobre, oro y plata. Su acabado sin pulir mantiene su autenticidad, permitiendo una vibración más profunda y resonante, ideal para la meditación, la sanación y la relajación. Utilizado desde hace siglos por lamas y sanadores tibetanos, este cuenco es una herramienta poderosa para conectar con la energía del sonido. Características: - Talla disponible: 26 cm de diámetro - Material: Aleación de 7 metales sagrados - Técnica: Elaboración artesanal en el Tíbet con grabados inspirados en la cultura budista - Uso recomendado: Meditación, terapias sonoras, relajación y decoración - Accesorios recomendados: Stick para hacerlo sonar y zafú para mayor comodidad Ideal para: Perfecto para boutiques que buscan ofrecer piezas espirituales con un alto valor artesanal. Ideal para clientas interesadas en la sonoterapia, la meditación o la decoración con un significado profundo. Observaciones: *Este artículo está sujeto a diferencias respecto a la fotografía. **Seleccionamos cada pieza con dedicación y cuidado, garantizando que solo recibas lo mejor para tu tienda. Aunque no puedas ver cada modelo, confía en que hemos elegido lo más especial y único, pensado para que tus clientes queden encantados y tus ventas se multipliquen. Si deseas elegir personalmente los colores o estampados, podrás hacerlo en el apartado DEJA UN MENSAJE una vez finalizada tu compra. ¿Qué es la colección Cuencos Tibetanos? Cada cuenco tibetano de nuestra colección es una pieza única, hecha a mano en Nepal con los materiales más puros: siete metales y bronce de la más alta calidad. Elaborados con las técnicas originales, los cuencos están cuidadosamente grabados a mano, lo que les da un carácter especial y una vibración única. Probados individualmente por nuestro equipo en origen, solo seleccionamos aquellos que resuenan con perfección. Estos cuencos son ideales para la meditación, la relajación y la música, llevando consigo la energía de las manos que los crearon. Cada uno cuenta una historia, una tradición milenaria que se transmite a través de su sonido profundo y sanador.