El molibdeno es un oligoelemento esencial, presente en cantidades muy pequeñas en el organismo, pero que desempeña un papel clave en el metabolismo de los aminoácidos azufrados, como la metionina y la cisteína. Cofactor de cuatro enzimas importantes: la sulfito oxidasa, la xantina oxidasa, la aldehído oxidasa y la metaloenzima mARC. La sulfito oxidasa desempeña un papel crucial en la transformación de los sulfitos —presentes de forma natural en algunos alimentos o añadidos como conservantes— en sulfatos, moléculas bien toleradas por el organismo. La deficiencia de molibdeno puede provocar una acumulación de sulfitos, con efectos adversos como trastornos digestivos, migrañas o reacciones alérgicas. La xantina oxidasa es una enzima que transforma ciertas sustancias derivadas de la degradación de nuestro ADN en ácido úrico. Es un antioxidante importante en el plasma sanguíneo, al tiempo que previene la acumulación de metabolitos intermedios tóxicos. La aldehído oxidasa contribuye a la degradación de ciertas sustancias endógenas y xenobióticas (compuestos extraños al organismo, como ciertos medicamentos).