¿Qué es y para qué sirve? La arcilla verde es un producto natural que se obtiene de la descomposición de rocas volcánicas. Es conocida por sus propiedades purificantes, desintoxicantes y regeneradoras para la piel. Se utiliza para tratar problemas de acné, piel grasa, dermatitis, entre otros, gracias a su capacidad para absorber impurezas y toxinas. Modo de empleo Para utilizar la arcilla verde, primero hay que mezclarla con agua mineral o floral hasta obtener una pasta homogénea. Luego, se aplica sobre la piel limpia y se deja actuar durante unos 15-20 minutos. Finalmente, se retira con agua tibia y se aplica una crema hidratante. Se recomienda utilizarla una o dos veces por semana para obtener mejores resultados. Composición La arcilla verde contiene minerales como silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, potasio, sodio, entre otros, que le confieren sus propiedades terapéuticas. Además, contiene oligoelementos y oligoelementos que ayudan a revitalizar y purificar la piel. Es un producto natural y libre de químicos agresivos, por lo que es apto para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles.