Todos los padres comprenden la importancia de la prevención cuando se trata de la salud y seguridad física de sus hijos. Les enseñamos a mantenerse alejados de los objetos peligrosos y los dotamos de elementos de protección. Pero, desgraciadamente, son muchos los padres que se limitan a eso. Piensan con anticipación cuando se trata de daños físicos, pero se ocupan de los transtornos emocionales sólo cuando los indícios aparecen. Depresión, problemas con la alimentación, dificultades en las relaciones, transtornmos de conducta, inadaptalidad, timidez, bajo rendimiento escolar....; En este libro, usted hallará el modo de prevenir todas estas alteraciones, aprendiendo cuáles son los primeros signos de su aparición, de tal modo que podrá nueutralizarlos antes de que dañen el niño.