Al estar elaborado en metal, es mucho más duradero que los raspadores convencionales de plástico que hay que sustituir cada 3 meses. Por lo que tras los usos podrás esterilizarlo con agua hirviendo. Formas de su uso: Con la lengua fuera utiliza el raspador y realiza entre 5 y 7 pasadas con firmeza. Recorre la superficie de la lengua desde la parte interna a la externa. Entre raspado y raspado, deberás limpiar el accesorio con agua, para eliminar cualquier resto de gérmenes. Puedes realizar este proceso 2 o 3 veces al día coincidiendo con tus cepillados. Tras finalizar con el raspado utiliza colutorio para eliminar cualquier bacteria.