Entre las propiedades más destacadas de las sales de Epsom podríamos reseñar esa capacidad para aliviar el dolor muscular, reduciendo la inflamación muscular. Además, mejora la circulación, suaviza la piel y beneficia al estado de ánimo. Este mineral es absorbido eficazmente a través de la piel, proporcionando un alivio casi inmediato en dolores musculares, dolores causados por largos entrenamientos deportivos y otras actividades que causan dolor en grandes grupos musculares debido al esfuerzo excesivo, por lo que recomendamos su uso diluido en agua en el baño. Se recomienda 1 cucharada por litro de agua y reposar en la bañera un mínimo de 10 minutos. Por vía oral: 2 cucharaditas al día en agua o zumo.