La Planta Acedera M-13 (Rumex acetosa), también conocida como vinagrera o acedera común, es una herbácea muy apreciada por sus hojas comestibles de sabor fresco, ácido y ligeramente avinagrado. Originaria de Europa, se cultiva principalmente por su valor gastronómico y ornamental, siendo una excelente incorporación para huertos urbanos, jardines culinarios y macetas en terrazas. Hojas verdes con nervaduras rojizas La acedera se distingue fácilmente por sus hojas alargadas y verdes, muchas veces con nervaduras rojizas muy marcadas que le confieren un aspecto decorativo y atractivo. Crece a partir de rizomas que permiten que la planta se desarrolle de manera compacta y vigorosa, alcanzando un porte medio ideal para su cultivo doméstico. Existen variedades masculinas y femeninas, con ligeras diferencias en el tono del follaje, pero todas comparten el mismo intenso sabor ácido característico. Un sabor único en la cocina Las hojas de la acedera son comestibles y se utilizan frescas o cocinadas, siendo muy apreciadas por su toque cítrico y avinagrado. Algunos de sus usos más destacados son: Ensaladas frescas: combinada con lechuga, canónigos o rúcula, aporta un contraste de sabor refrescante. Sopas y guisos: al cocerse, suaviza su acidez y enriquece el sabor de los platos calientes. Condimento natural: utilizada en pequeñas cantidades, potencia el sabor de carnes, pescados y verduras. Gracias a su versatilidad, es una planta ideal para quienes disfrutan de la cocina creativa con hierbas frescas. Beneficios y propiedades Además de su valor gastronómico, la acedera es una planta rica en vitamina C, minerales y compuestos antioxidantes, lo que la hace beneficiosa para la dieta diaria. Se le atribuyen propiedades digestivas y depurativas, siendo una hierba tradicionalmente utilizada en la cocina saludable. Cultivo sencillo y productivo La Planta Acedera M-13 es muy fácil de cultivar, tanto en jardín como en maceta. Su crecimiento rápido y su resistencia la convierten en una excelente opción para principiantes. Exposición: Prefiere la semisombra, aunque también tolera sol directo. Suelo: Húmedo, fértil y bien drenado. Riego: Moderado y regular, manteniendo la humedad del sustrato sin encharcar. Cosecha: Se pueden cortar las hojas jóvenes conforme se necesiten, lo que fomenta la producción continua. Con los cuidados básicos, la acedera puede ofrecer cosechas frescas durante gran parte del año.