Lavanda dentata: belleza, aroma y beneficios naturales La Lavanda dentata, conocida también como lavanda francesa, es una variedad de lavanda muy valorada por su resistencia, su floración prolongada y su delicado aroma. Se distingue por sus hojas verdes grisáceas con bordes dentados y espigas florales de color violeta, coronadas por brácteas más claras. Es ideal para jardines, terrazas y macetas, ya que soporta bien el calor, la sequía y requiere pocos cuidados. Una de las grandes ventajas de la lavanda dentata es su prolongada floración, que puede extenderse durante casi todo el año en climas cálidos. Además de ser decorativa, aporta un aroma suave y duradero que la convierte en una excelente opción para aromatizar espacios y repeler insectos como mosquitos y polillas de forma natural. A nivel medicinal y cosmético, esta lavanda ofrece propiedades relajantes, antisépticas y purificantes. Su aceite esencial o sus flores secas se utilizan en aromaterapia, en jabones artesanales, cremas y baños relajantes para aliviar el estrés y mejorar el estado de ánimo. También se emplea en saquitos perfumados para cajones o almohadas, y de forma ocasional en infusiones suaves para calmar los nervios y favorecer la digestión. En jardinería, la lavanda dentata es ideal para bordes, macizos o cultivo en macetas. Prefiere suelos bien drenados, exposición solar directa y riegos moderados. Su resistencia al calor y su bajo mantenimiento la convierten en una planta perfecta tanto para expertos como para principiantes. Por su estética, aroma y propiedades naturales, la lavanda dentata es una opción versátil y funcional que combina belleza ornamental con beneficios terapéuticos y prácticos. Usos comunes Jardinería decorativa: perfecta para bordes, macetas y jardines secos. Aromaterapia y saquitos perfumados: gracias a su fragancia suave y duradera. Cosmética natural: se utiliza en jabones, cremas y baños relajantes. Infusiones (uso ocasional): con propiedades calmantes y digestivas leves. Cuidados La Lavanda dentata es fácil de cultivar: Prefiere exposición solar directa. Requiere suelo bien drenado y riegos moderados. Tolera bien el calor y la sequía.