Semillas Anís (Pimpinella anisum). El Anís es una planta herbácea anual muy apreciada por sus semillas aromáticas, las cuales poseen un sabor dulce e inconfundible, ideal para múltiples usos gastronómicos y terapéuticos. Cultivar anís en el huerto o jardín no solo es sencillo, sino también muy rentable, ya que sus semillas pueden conservarse durante largo tiempo y aprovecharse tanto en la cocina como en infusiones y remedios naturales. Características principales del Anís Nombre científico: Pimpinella anisum Uso principal: Semillas para uso culinario y medicinal Altura de la planta: Alrededor de 50 cm Flores: Pequeñas, blancas, dispuestas en umbelas Ciclo de cultivo: Anual, desde siembra hasta cosecha en pocos meses Cultivo del Anís Época de siembra: Primavera y verano, cuando las temperaturas ya son cálidas Marco de plantación: Requiere una separación amplia (50 cm) para un buen desarrollo Exposición solar: Necesita pleno sol para un crecimiento óptimo Riego: Moderado, sin encharcar; se adapta bien a condiciones algo secas Suelo: Ligero, bien drenado y fértil, idealmente con buen contenido de materia orgánica Cosecha y aprovechamiento Época de cosecha: Finales de verano e inicios de otoño, cuando las semillas están maduras y secas Uso culinario: Muy empleadas en repostería, licores, infusiones, panes y platos tradicionales Propiedades medicinales: Contribuye a mejorar la digestión, aliviar gases, y tiene efectos calmantes suaves Beneficios del cultivo de anís Planta versátil: Se puede cultivar en huertos, macetas grandes o jardines de aromáticas Fácil de conservar: Las semillas secas tienen larga duración y se almacenan con facilidad Aroma intenso y agradable: Ideal para ambientar de forma natural cualquier espacio El anís es una planta indispensable para quienes buscan una especia natural, saludable y fácil de cultivar en casa. Sus múltiples propiedades y usos lo convierten en una excelente opción para enriquecer el huerto doméstico.