El brazo de pared para rociador más elegante de tu reforma de baño: acabado negro titanio cepillado que no pasa de moda ni acusa el uso diario. Con 400 mm de extensión, aleja el rociador de la pared lo justo para que el agua caiga de forma vertical y envolvente, sin salpicaduras en el revestimiento. El acabado cepillado de Roca no es solo estético: minimiza las marcas de cal y las huellas, algo que se agradece especialmente en zonas de agua dura. La curvatura descendente en el extremo está pensada para orientar el rociador en el ángulo correcto sin necesidad de ajustes adicionales. Longitud 400 mm: distancia óptima para instalar rociadores de gran diámetro con caída vertical perfecta Acabado negro titanio cepillado: alta resistencia a manchas de cal y huellas frente a acabados brillantes Rozeta incluida: cubre el empotramiento de pared con un acabado limpio y profesional Conexión estándar: compatible con la mayoría de rociadores y grupos empotrados del mercado Una pieza que eleva visualmente cualquier ducha de obra y cierra con coherencia un baño de diseño oscuro o bicolor.