El grifo monomando empotrado Bélgica de IMEX resuelve uno de los retos más habituales en reformas de baño modernas: conseguir un lavabo limpio, sin tuberías a la vista y con un acabado cromado que no envejece. Al instalarse en pared, el caño curvo queda suspendido sobre el lavabo y el cartucho monomando se integra en el tabique, dejando solo el tirador y el disco de escudo visibles. El resultado es una estética minimalista y ordenada que funciona igual de bien en baños pequeños que en cuartos de baño de diseño. La combinación de latón y zamak garantiza robustez en los puntos de mayor desgaste, mientras el cromado brillante aporta ese acabado espejo que caracteriza los baños de referencia. Instalación empotrada: elimina tuberías vistas y simplifica la limpieza del entorno del lavabo Cuerpo en latón y zamak: resistencia duradera frente a la corrosión y el uso cotidiano Acabado cromado brillante: fácil de mantener y visualmente neutro para cualquier estilo Monomando: regulación de caudal y temperatura con un solo movimiento Una elección sólida para reformas de baño donde el detalle en grifería marca la diferencia final.