Baúl cuadrado madera, recupera el encanto de los antiguos cofres de viaje con una construcción sólida en mango macizo y herrajes negros vistos. El acabado avellana resalta las vetas y nudos naturales, mientras que las cantoneras y remaches aportan un aire industrial muy actual. El formato cúbico permite usarlo como mesa auxiliar o pieza de apoyo en el dormitorio, el salón o el recibidor, multiplicando su utilidad sin ocupar espacio visual. Pensado para acompañarte muchos años, integra apertura asistida mediante amortiguador para un manejo seguro y silencioso, además de asas laterales que facilitan moverlo cuando lo necesites. En su generoso interior caben mantas, cojines, álbumes o juguetes, convirtiéndose en un imprescindible del orden. La base incluye protectores para el suelo y el acabado protector se limpia fácil con un paño ligeramente humedecido, manteniendo su pátina cálida intacta. Otros: No requiere montaje.