La serie Williamsburg se inspira en el mármol estatuario, un mármol blanco de gran pureza, escogido naturalmente por los escultores a lo largo de los siglos para labrar en él sus obras maestras, adaptado a un actual formato rectificado para dotar a cualquier ambiente de una elegancia clásica inigualable con un toque moderno y lujoso, ofreciendo en cada baldosa una pequeña gran obra de arte.