A partir del análisis detallado de algunas de las operaciones más arriesgadas de la historia militar reciente, el autor descompone cada misión en componentes tácticos: planificación, inteligencia, entrenamiento, sincronización, sorpresa, velocidad y superioridad relativa. McRaven demuestra que las operaciones especiales no dependen del heroísmo improvisado, sino de la aplicación precisa de los principios tácticos que permiten alcanzar una superioridad relativa en el momento decisivo.