El Tesoro de los Dragones es un juego de cartas donde los jugadores se convierten en dragones que deben acumular tesoros y objetos brillantes, sin descuidar algo esencial: reservar alimento para el largo invierno. A lo largo de tres o cuatro rondas (cada una representa un año), los dragones saquean la campiña y deciden entre seguir acumulando riqueza o llevar su parte del botín a la seguridad de su cueva. Cada partida es una carrera contra la codicia, donde el dragón que logre el botín más atractivo al final será el vencedor. Ideal para quienes disfrutan de juegos con gestión de recursos y una temática de fantasía única.