A cada jugador se le asignará una identidad secreta: Agente o Terrorista. El juego se desarrollará en un máximo de cuatro rondas, en las que los agentes intentarán desactivar la bomba y los terroristas, hacerla explotar. A cada jugador se le repartirán cartas de cable, que verá y luego barajará. El primer jugador elegirá una carta secreta y la jugará. Cada carta tendrá una acción. Los jugadores seguirán este orden realizando acciones para intentar desactivar o hacer explotar la bomba. El juego termina si se revelan todas las cartas de éxito (ganan los agentes), si se revela la carta de explosión (ganan los terroristas) o si la cuarta ronda termina sin que la bomba se haya desactivado (ganan los terroristas).