Pequeños detalles que acompañan grandes momentos. Los Pendientes Bebé en Oro 18K con Turquesa de 4 mm están diseñados para aportar color, dulzura y seguridad desde los primeros días. La turquesa, con su tono azul suave y luminoso, transmite calma y protección, convirtiéndose en una opción ideal para una joya tan especial. Su engaste en cuatro garras sujeta la piedra con delicadeza, dejando que brille de forma natural. Un diseño pensado para cuidar, acompañar y durar. Diseñados para su bienestar El cierre de rosca está especialmente pensado para bebés, evitando molestias y asegurando una sujeción firme. Su tamaño y diseño los hacen perfectos para un uso continuo, sin renunciar a la estética. Una joya delicada, segura y llena de significado.