Este reloj está inspirado en el paisaje del santuario marino más grande del mundo: la Antártida. El color y la textura graduados de la esfera hacen eco de las vistas azul-blancas del área creada por la luz reflejada en el hielo, mientras que las huellas de los pingüinos representan el número cada vez menor de sus habitantes. Seiko dona las ganancias de estos modelos de 'salvar el océano' a organizaciones ambientales y de conservación del mar.