Elegancia sin igual Somos harán el deleite de mucho, estos pendientes de 18K compuestos de Oro blanco son una elección impecable para los amantes del lujo y la sofisticación. La belleza prístina del oro blanco ofrece un toque moderno y elegante, ideal para hacer una declaración de moda sin palabras. Encanto luminoso Decorados con impresionantes esmeraldas de 1.50 quilates cada una, estos pendientes emiten una vibrante tonalidad verde que será difícil de ignorar. La esmeralda, símbolo de abundancia y vitalidad, añade una dimensión completamente nueva a estos pendientes, proyectando una imagen de opulencia y refinamiento. Brillo sin igual Para complementar las esmeraldas, estos pendientes están realzados con diamantes SI-H de 0.580 quilates, que brillan con cada movimiento, capturando la luz y el ambient en cada giro. Este exquisito conjunto de pendientes fusiona de manera magistral la elegancia y el glamour, prometiendo destacar en cualquier ocasión.